El 14 de julio, prendà mi radio para escuchar el programa Forum de KQED, el cual iba a tocar el tema de cómo la pandemia de covid-19 ha impactado a la comunidad Latina de manera desproporcionada.
Al final del programa, una de las razones principales del impacto ha sido evidente: la falta de información accesible a hispanohablantes en los Estados Unidos. Pero el mensaje llegó inesperadamente en una dulce y valiente voz de una niña de 10 años.
Casi al final del programa, la presentadora Mina Kim nos presentó a una pequeña radioescucha llamada Maggie, la cual estaba llamando a Forum en representación de sus padres. Al principio de la llamada, Maggie se quedó en silencio.
A lo que Kim le preguntó: â¿Qué estás pensando Maggie?â Fue entonces cuando el público escuchó a Maggie preguntarle a su mamá, diciéndole âme están preguntando qué está en mi cabezaâ. A lo cual la mamá le respondió en español.
âMe preocupa que mi mamá y mi papá tengan el coronavirus otra vezâ, le dijo Maggie a Kim.
En el momento en que escuche la voz de Maggie, paré de trabajar en mi computadora y voltee a ver la radio. (Si, tengo un radio en mi cuarto). Conforme escuchaba a Maggie preguntar si era posible que sus padres se contagiaran de covid-19 otra vez, y revelando que tenÃa 10 años, inconscientemente me llevé las manos al corazón y empecé a lagrimear.
Ese momento me conmovió, pero luego descubrà que también conmoverÃa a muchas más personas.
La historia de una familia
Maggie, como muchos niños inmigrantes en los Estados Unidos, ha asumido el rol de traductora de su familia a una edad temprana. Pero ella lo llevó un paso más allá y decidió llamar al programa de radio para obtener la respuesta que necesitaba.
Maggie Carrillo Alvarado, llamó al programa de radio Forum, para hacer una pregunta a nombre de sus padres. (Cortesia de Rosibel Vazquez Alvarado)
Después de escuchar el programa, contacté a la mamá de Maggie, Rosibel Vázquez Alvarado, para saber más de su historia. Aprendà que su vecina les habÃa dicho sobre Forum, y que Maggie tomó la iniciativa de hacer la pregunta por si sola, en inglés. (Escucha el momento de la llamada aquÃ, empezando en el minuto 36:00.)
Alvarado y su familia se mudaron al Ãrea de la BahÃa de Guatemala hace dos años. Ella trabaja en un McDonald’s, donde cree que contrajo covid-19. Toda la familia de Alvarado también se enfermó, desde su esposo hasta sus cuatro hijos, incluyendo a Maggie.
Tras quedarse en su casa en cuarentena, Alvarado se hizo la prueba nuevamente y volvió a dar positivo por coronavirus. Ella se tuvo que quedar en casa otra cuarentena más para poder recuperarse.
Y mientras ahora se siente mejor, y ha dado negativo a la prueba dos veces, Alvarado no ha regresado a trabajar. Ella dice que sus jefes en McDonald’s no quieren compensarla por el tiempo de la segunda cuarentena en el que no pudo trabajar. Actualmente, está recibiendo ayuda del gremio de trabajadores y sus abogados para buscar que se le pague el tiempo que estuvo fuera. “Quiero que me paguen porque estoy casi segura que me agarré el virus ahÔ, dijo Alvarado.
Esto fue lo que le causó miedo a Maggie, el hecho de que sus padres contrajeran el virus nuevamente por regresar a su trabajo.
Una representante de McDonald’s el Norte de California le dijo a KQED que la compañÃa está “segura de que la mayorÃa de los empleados tienen cubiertos sus dÃas de ausencia por enfermedad si son importados por covid-19, y McDonald’s apoya el First Coronavirus Response Act y CARES Act que solicitan que se le provea dÃas de ausencia con derecho a sueldo a las personas afectadas por covid-19″. El 20 de julio, Black Lives Matter y personas pertenecientes a el gremio protestaron en un McDonald’s en Oakland, uniéndose a una protesta nacional a favor de la justicia económica, en esta se citaron problemas especÃficos que los empleados de McDonald’s han tenido durante la pandemia.
Momentos después de que el programa de radio se terminó, la productora Blanca Torres de Forum y la doctora Kirsten Bibbins Domingo, quien fue invitada del programa, se contactaron directamente con Maggie y su mamá para asegurarles que la probabilidad de contraer covid-19 nuevamente es muy baja.
Una experiencia vivida por muchos
Una vez que Forum se terminó, respiré profundo y me metà a Twitter para ver si las personas estaban reaccionando a la conversación en el radio. No encontré nada asà que decidà escribir un tuit.
Usualmente me tardo mucho escribiendo mis tuits, esta vez nada más me aseguré que no hubieran ningunos errores ortográficos. En ese momento solo podÃa pensar en una cosa: ese momento era un ejemplo perfecto de cómo los hijos de migrantes en todos los Estados Unidos tienen que ayudar a sus padres a navegar el sistema estadounidense. Ahora, con la pandemia de covid-19, no puedo imaginar tener esa responsabilidad en tus manos.
An 11-year-old just called KQED's Forum right now in behalf of her parents who got COVID-19 and had questions but don't speak English. That was the epitome of what immigrant children have to do in order to get information to their parents.
— adrianamorga (@adrianamorgao) July 14, 2020
QuerÃa que vi tweet fuera visto, pero no esperaba recibir la atención que tuvo. Las personas se sintieron identificadas, les trajo memorias de su niñez cuando ellos fueron los “Maggie” de sus familias.
This was literally my whole childhood! As one of the older kids of the whole family I was filling out all types of paperwork for my parents and our extended family. I remember being young and not knowing what some words were and having to google them before I tried translating https://t.co/Fafv76cdwl
— drea (@andreabejaran5) July 15, 2020
Aunque Maggie estaba traduciendo español, inmigrantes de cualquier paÃs que no hablen inglés se pueden identificar con este momento especial en el radio.
I don't know if non-immigrants realise this but it's a pretty universal experience of basically all immigrant kids whose parents don't speak English confidently. We really were out here aged 7 educating ourselves about government processes to translate and explain https://t.co/LmIK37CCps
— Celine Kao è¥è¸ (@celinesque) July 15, 2020
Los retuits se empezaron a juntar y yo no podÃa dejar de leer los comentarios de las personas compartiendo sus experiencias. Actualmente, mi tuit tiene más de 29,000 likes.
When I was a child I had to try and interpret so many 'official' documents from Korean to English for my mom. Bank, rental agreements, insurance. Honestly I think it's why I have such anxiety about anything official. If I fucked it up, I thought we'd get deported, jailed, etc. https://t.co/haMf9LomNX
— thehiveishome (@theHiveisHome) July 15, 2020
Sin embargo, no fue especÃficamente lo que yo escribà lo que resonó con las personas. Yo solamente actué como un megáfono, fue el momento mismo el que fue importante. Ese momento que se repite una y otra vezâtraducir en tiendas, a maestros, a las personas del banco. Traducir en el teléfono, interpretar cartas y documentos oficiales. Las historias se parece demasiado para no ver el patron que siguen.
La necesidad de tener información
En muchas ocasiones, a los niños migrantes se les otorga la responsabilidad de ser el traductor de su familiaâcon la carga que esto representa. Pero lo padres no pueden ser culpados por eso, al final de cuentas, ellos están tratando lo más que pueden en adaptarse a un paÃs al cual han migrado para tener una mejor vida.
Está en las manos del gobierno, y los medios de comunicación, en adaptarse a su audiencia. En leer sus propios datos y ver quién necesita la información, y cómo esa información llegará a las personas de la manera más efectiva. Esto es especialmente importante durante una crisis de salud como la que estamos viviendo actualmente.
Me growing up… always speaking for them… had me reading legal documents/bills since I could remember and would get mad when I wouldnât understand something lol https://t.co/T2ADR0Ee3T
— (@ceeek__) July 15, 2020
Las minorÃas a menudo son mayormente afectadas en circunstancias adversas en los Estados Unidos, y esta pandemia no ha sido la excepción. La población Latina en el paÃs ha sido afectada desproporcionadamente por la crisis de covid-19, tanto de manera económica como en el número de casos. Lo que significa que la necesidad de información y recursos en español se necesitan ahora más que nunca.
Desde que me mude a este paÃs, supe que querÃa escribir sobre las comunidades Latinas en los Estados Unidos. Crecer en una ciudad fronteriza como Tijuana, me hizo vivir en una dinámica peculiar entre dos paÃses, pero este no es el caso de todas las ciudades.
Siento que crecà entre lo mejor de dos culturas, pero también fui afectada por lo peor de ambos paÃses. Pero sobre todas las cosas, crecà viendo cómo las noticias hablaban de mi ciudad: como las noticias no reflejaban a mi comunidad, sino que se hablaba de las pocas personas que apoyaban a la violencia.
Al ver cómo mi ciudad era presentada en las noticias fue que decidÃ, desde temprana edad, que querÃa ser alguien que dirigirÃa la narrativa hacia lo que una comunidad es de verdad. Cuando me mude permanentemente a los Estados Unidos, decidà que, aunque probablemente no escribirÃa de mi ciudad, iba a unirme a muchos otros para destacar y levantar las historias de la comunidad Latina, y producir información que ayude a la vida de las personas. Esa es la razón por la cual me uni al equipo de KQED en Español.
Este proyecto empezó en KQED un poco después de que la pandemia empezó, con la intención de proveer información oportuna en español a la comunidad Latina en el Ãrea de la BahÃa durante la pandemia de covid-19. En nuestro boletÃn electrónico semanal, contestamos preguntas que nos manda el público sobre el coronavirus, asà como enviamos noticias y recursos para la comunidad.
El boletÃn ha sido bilingüe desde principios de julio. También hemos traducido contenido de KQED, escrito historias originales, colaborado con Univision y El Tecolote, y respondimos a las preguntas del público  por correo electrónico.
Pero el trabajo no ha terminado, como se dice: de aquà pal real. Hay mucho más trabajo por hacerse y mucho terreno que cubrir para que se provea lo que las comunidades Latinas necesitan.
Mientras entiendo que el camino para dar acceso equitativo a la comunidad Latina en español puede ser tener baches, historias como la de Maggie Carrillo nos muestran que el periodismo bilingüe es necesario y que deberÃa estar aquà para quedarse.
En otras palabras, ofrecer información en otros idiomas no deberÃa ser una optativa. DeberÃa ser una carrera universitaria.
Ahora, comparte tu historia:
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